jueves, 19 de agosto de 2010
Primeras impresiones
Sucede que molestaba demasiado, cuando niño un obsesivo compulsivo y ahora fingía no molestarme con la mugre y podredumbre aparte de aquel olor fétido, que aunque imaginario, me producía el desorden. Apagué la radio, me disgusta en extremo, no me deja pensar, más bien la pausé. Es verdad, arreglándolo todo hoy no pude más que notar que incluso en orden no era suficiente ya, la primera impresión es la que impresiona, no hay más, las demás solo las hacemos por gusto, recuerdo, obligación o porque queremos revivir algo que sabemos jamás volverá, por eso era tan especial cuando ella aparecía por la ventana cuando la visitaba, era simplemente perfecto verla y esa imagen era la que grababa en mi memoria, hubiese podido haberme evitado la perdida de tiempo con tan solo verla y luego retirarme, sin saludo, sin adiós y sin dolores, solo primeras impresiones todos los días, hubiese sido perfecto. Sin embargo; en este condenado lugar fue simplemente necesario descubrirlo entre la mugrera y ordenarlo, para volver a tener una primera impresión y darme cuenta de que jamás debí dejarlo como estaba, ¡que sadismo!, me costó dormir semanas enteras en el suelo y otras tantas en una cama sin colchón para dejar acumular la suficiente mugre y poder limpiar nuevamente... En ocasiones es tan difícil, como cuando tuve que perder el carro en aquel choque y andar a pie por meses, sin comer en ocasiones, sin poder entrar al teatro cuando se me apeteciere, ni tampoco viajando cuando me sintiese deprimido, todo ello por descubrir que puedo ser ético en instantes de estrés, tanta perdida para darse cuenta de algo que siempre estuvo en mi, me parece indignante entender que las personas tengamos que perder tanto para aprender o comprender algo tan sencillo, a veces perdemos tiempo, en otras objetos y lo más duro es perder sentimientos, puesto que se aferran a la piel y puedes sentir como te la desgarran día a día y muchas más noches hasta que por fin se marcha y aún así sabes que no es suficiente pues quedó un sobrante... Me pregunto si podremos aprender sin perder... cuantas cosas nos enseñará la muerte que nadie vivo pueda conocer, es sencillamente exquisita está concepción, saber que lo podemos y ni siquiera imaginarnos ¿qué?
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