Sudor en líneas rectas y venas gruesas palpitantes, son casi excitantes
me gritan que aún hay vida y que los dedos negros de metal no están en vano
el temor a perderse las guía al temblor, a morir como orugas para buscar volar
usan el vaho del vidrio para escribir un nombre, a que pueda renacer cada vez que se sientan solas.
De los escombros recuerda un escalofrío
el desprecio hace más dulce el sabor de lo que nunca ha sido
arterias de luna acompañan nuestra noche y nos permiten
amar en su sangre, pues la nuestra ha perdido su valor
la nuestra ya se ha ido.
¿De qué sirven las lágrimas, en esencia, que se pudren y no sentirás o no sentiré?
Hemos partido y nadie espera nada ni nadie nos espera, nuestros nombres se rasgan con sangre en el tiempo
pudiésemos morir ahora, con la mañana silbándonos camino
pudiésemos con un beso
y despertarnos cuando el escalofrío haya aplacado ya nuestros cuerpos
nadie lo sabrá, ni yo mismo después de un tiempo.
El vaho regresa vibrando a los pulmones, y en su destino acaricia por tus manos
aquellas ansias que nunca se adormecen y permanecen eternas junto con ese escalofrío
regresa junto a ti, a tus besos, la eternidad de nuestra muerte y la perdición de nuestras lágrimas
regresa con el cuerpo que nunca debió alejarse del mío, su olor a madera caliente sobre mi pecho
con mi amor por la silueta de su cuerpo cristal.
martes, 24 de agosto de 2010
Espejismos
El ocaso se ha perdido en la silueta de su cuerpo
se ha perdido en el reflejo de una línea en el espejo
se ha marchado como siempre sin hacerse de notar
mientras yo sigo aquí esperando,
intentando cambiar tiempo por recuerdos
y creando escenas en la alcoba
en las que te puedo tener cerca.
se ha perdido en el reflejo de una línea en el espejo
se ha marchado como siempre sin hacerse de notar
mientras yo sigo aquí esperando,
intentando cambiar tiempo por recuerdos
y creando escenas en la alcoba
en las que te puedo tener cerca.
jueves, 19 de agosto de 2010
Escombros
Ojala tu recuerdo se pudra en el olvido
que en mi mente sobre tu nombre no haya más que escombros
que no quede ni una frase lapidaria en tu memoria
y que se pierda todo en el mundo, que me recuerde a ti
ojalá y con tu ausencia me sea feliz el tiempo que pase sin ti
y que al menos los días transcurran sin tu esencia
se que yo no podre olvidarte y que si te veo sentiré lo mismo nuevamente
claro que ahora con un sabor en los labios de verte partido
y el deseo de quemar un gran vacio en tu nombre.
Si pudiese podrir tu recuerdo como una hoja seca
y sentir el mismo placer al crepitar su cadáver
si al menos vivir cada instante no me fuese tan amargo
y no tuviese que andar las mismas calles que contigo he recorrido
si tan solo hubieses tenido la decencia de llevar contigo la sangre de mis venas
y cada poro de mi cuerpo dejase escapar tu ser hacia el olvido
si pudiese dejarme caer como quien parto furtiva de un sauce
y tan solo esperar llegar a tierra y con ella el último crepitar de mi latido
si por un instante pudiese ser uno con el aire
y lograr entre vuelcos perder tu nombre en el camino
si pudiese dejar de ser quien soy
para pensar un poco menos en ti
mientras intento quemar con tu pasado mi aliento
y estar consciente de saber que te has ido
fuese tan solo un pensar sin sentimiento
me complacería tanto el saberme ya no vivo
pues al menos así podría aceptarte partido.
que en mi mente sobre tu nombre no haya más que escombros
que no quede ni una frase lapidaria en tu memoria
y que se pierda todo en el mundo, que me recuerde a ti
ojalá y con tu ausencia me sea feliz el tiempo que pase sin ti
y que al menos los días transcurran sin tu esencia
se que yo no podre olvidarte y que si te veo sentiré lo mismo nuevamente
claro que ahora con un sabor en los labios de verte partido
y el deseo de quemar un gran vacio en tu nombre.
Si pudiese podrir tu recuerdo como una hoja seca
y sentir el mismo placer al crepitar su cadáver
si al menos vivir cada instante no me fuese tan amargo
y no tuviese que andar las mismas calles que contigo he recorrido
si tan solo hubieses tenido la decencia de llevar contigo la sangre de mis venas
y cada poro de mi cuerpo dejase escapar tu ser hacia el olvido
si pudiese dejarme caer como quien parto furtiva de un sauce
y tan solo esperar llegar a tierra y con ella el último crepitar de mi latido
si por un instante pudiese ser uno con el aire
y lograr entre vuelcos perder tu nombre en el camino
si pudiese dejar de ser quien soy
para pensar un poco menos en ti
mientras intento quemar con tu pasado mi aliento
y estar consciente de saber que te has ido
fuese tan solo un pensar sin sentimiento
me complacería tanto el saberme ya no vivo
pues al menos así podría aceptarte partido.
Ciudad de Estatuas.
Llega al borde de la molestia el sonido de los colectivos a distancia, los niños jugando en la calle, la fricción de las ramas que se mueven con el viento, tal vez lo menos agradable, aquellos pequeños latigazos que producen los cables que penden del poste de luz.
Cuando de pronto, después de tanto estruendo, tan solo, la nada, es desesperante, ni siquiera la brisa se atreve a acariciar mis oídos, ya no siento vibrar en mis pies su latido y mi alma parece paralizar. Pánico, lo que queda en su lugar, instantáneo como fuego, crece desde el ombligo y se distiende, se elonga hacia el resto de mi cuerpo, ocupa la habitación, no puedo verlo sin embargo; siento como se apodera de todo. Mis manos se transforman y eso también me da miedo, esta oscuridad las ha convertido en entes, se parecen a las de un lobo cerradas, y abiertas toman la forma de engranes torpes, de algo inhumano, creado para ser inútil. Y mientras se mueven como queriendo decir algo, es cuando descubro aquella grieta en la pared, tantas veces he pasado por allí, sin embargo; esta vez tiene un matiz diferente, esta vez me lleva hacia algo más muerto de lo cotidiano. No necesito abrirla pues lo está ya, me permite ver hasta unos cuantos pasos y los demás se encuentran cubiertos por el tiempo.
Empiezo a salir o a entrar, no se que es peor, si saber que no fui consultado o saber que no sé a qué se debe que todo esté tan lóbrego. Con los primeros pasos siento que me brotan lágrimas y cada poro me duele como si dejase escapar sangre. Nunca los había visto tan tranquilos e inmutables, el bote de basura, los guijarros que se acomodan alrededor de las plantas del jardín, aquel corazón celeste en la avenida, nunca estuvieron tan callados, me aterran, mientras roban unas cuantas lágrimas más que brotan desde aquella nausea que comprime mi abdomen como un papel de regalo que se pierde en mis manos por el puro placer de darme sensación. Por fin descubro personas, y lo único que han podido darme es lástima. Están en la misma posición en la que la nada los acarició. Una niña de piedra corriendo -o más bien ya sin hacerlo-, tras su manzana. Una pareja de muchachos se pierden en una casa esquinera, justo en la puerta, como si hubiesen sido creados en una sola masa amorfa y molesta si pienso en lo solo que me encuentro, no descubro rostros pues todo se encuentra cubierto de cabello y la falta de espíritu voyerista me obliga a seguir caminando. El pequeño perro pulgoso de la esquina me parece casi patético en esa posición, con el hocico entre las patas traseras y posiblemente con la misma expresión que podría hallarse en un sarnoso cumpliendo su cometido, rascarse, sin duda hay pocos placeres, tan satisfactorios como ese.
Todo se encuentra tan petrificado, muerto y sin sonido que no me sorprende que el tiempo intente destruirlo con sus garras, es como la ciudad de las estatuas, solo que todas ellas han sido infestadas de la enfermedad del tiempo, una lepra destructora, comienza con grietas, con fisuras aquí y allá, se cubren rápidamente de moho y lo que pudo haber tenido alguna vez vida se convierte en algo tétrico, devorado por la obscuridad, creo que pude ver cómo una nariz se volvió polvo y cayó rápidamente para desaparecer. Creo que así se ve más hermoso, puedo imaginar pájaros revoloteando alrededor de las estatuas y casi puedo tocarlos con los dedos, creo que por primera vez he sonreído.
Es una lástima, tan solo tenía que empezar a agradarme para que mi nada empezare a cambiar. Cada objeto empieza a tomar vida nuevamente, se deslizan, y por cada grieta que el tiempo ha creado en mis esculturas, se escapa sangre y sus gemidos son tan patéticos que casi se podría decir que me agradan. No ha sido difícil acoplarme al cambio esta vez, estoy seguro que es solo cuestión de tiempo para que este maldito juego me lleve hacia algo nuevo.
Cuando de pronto, después de tanto estruendo, tan solo, la nada, es desesperante, ni siquiera la brisa se atreve a acariciar mis oídos, ya no siento vibrar en mis pies su latido y mi alma parece paralizar. Pánico, lo que queda en su lugar, instantáneo como fuego, crece desde el ombligo y se distiende, se elonga hacia el resto de mi cuerpo, ocupa la habitación, no puedo verlo sin embargo; siento como se apodera de todo. Mis manos se transforman y eso también me da miedo, esta oscuridad las ha convertido en entes, se parecen a las de un lobo cerradas, y abiertas toman la forma de engranes torpes, de algo inhumano, creado para ser inútil. Y mientras se mueven como queriendo decir algo, es cuando descubro aquella grieta en la pared, tantas veces he pasado por allí, sin embargo; esta vez tiene un matiz diferente, esta vez me lleva hacia algo más muerto de lo cotidiano. No necesito abrirla pues lo está ya, me permite ver hasta unos cuantos pasos y los demás se encuentran cubiertos por el tiempo.
Empiezo a salir o a entrar, no se que es peor, si saber que no fui consultado o saber que no sé a qué se debe que todo esté tan lóbrego. Con los primeros pasos siento que me brotan lágrimas y cada poro me duele como si dejase escapar sangre. Nunca los había visto tan tranquilos e inmutables, el bote de basura, los guijarros que se acomodan alrededor de las plantas del jardín, aquel corazón celeste en la avenida, nunca estuvieron tan callados, me aterran, mientras roban unas cuantas lágrimas más que brotan desde aquella nausea que comprime mi abdomen como un papel de regalo que se pierde en mis manos por el puro placer de darme sensación. Por fin descubro personas, y lo único que han podido darme es lástima. Están en la misma posición en la que la nada los acarició. Una niña de piedra corriendo -o más bien ya sin hacerlo-, tras su manzana. Una pareja de muchachos se pierden en una casa esquinera, justo en la puerta, como si hubiesen sido creados en una sola masa amorfa y molesta si pienso en lo solo que me encuentro, no descubro rostros pues todo se encuentra cubierto de cabello y la falta de espíritu voyerista me obliga a seguir caminando. El pequeño perro pulgoso de la esquina me parece casi patético en esa posición, con el hocico entre las patas traseras y posiblemente con la misma expresión que podría hallarse en un sarnoso cumpliendo su cometido, rascarse, sin duda hay pocos placeres, tan satisfactorios como ese.
Todo se encuentra tan petrificado, muerto y sin sonido que no me sorprende que el tiempo intente destruirlo con sus garras, es como la ciudad de las estatuas, solo que todas ellas han sido infestadas de la enfermedad del tiempo, una lepra destructora, comienza con grietas, con fisuras aquí y allá, se cubren rápidamente de moho y lo que pudo haber tenido alguna vez vida se convierte en algo tétrico, devorado por la obscuridad, creo que pude ver cómo una nariz se volvió polvo y cayó rápidamente para desaparecer. Creo que así se ve más hermoso, puedo imaginar pájaros revoloteando alrededor de las estatuas y casi puedo tocarlos con los dedos, creo que por primera vez he sonreído.
Es una lástima, tan solo tenía que empezar a agradarme para que mi nada empezare a cambiar. Cada objeto empieza a tomar vida nuevamente, se deslizan, y por cada grieta que el tiempo ha creado en mis esculturas, se escapa sangre y sus gemidos son tan patéticos que casi se podría decir que me agradan. No ha sido difícil acoplarme al cambio esta vez, estoy seguro que es solo cuestión de tiempo para que este maldito juego me lleve hacia algo nuevo.
Adiós
Cuando todo se marchita, cuando el tiempo es ineludible, cuando la costumbre es deshabilitante y las lágrimas evitan la distancia, cuando la úlcera consume lo poco que puede quedar de sano, cuando la cordura no tiene ningún sentido porque de todos modos ya la habías perdido, ¿qué sentido tiene seguir?
¿Es que acaso el tiempo puede arreglar lo que a muerto? Se que es improbable que reviva, es más; casi imposible, sin embargo; ¿puede lo poco de vivo recuperar lo muerto?, al fin y al cabo ¿qué significa estar muerto? sino la cualidad subjetiva con que quitamos aliento.
¿Realizas movimientos por voluntad propia? o ¿porque el paso de los años y la tradición ha grabado en ti estereotipos?
¿Hasta qué punto es hermoso el olor y la caricia sino en la experiencia subjetiva?, ¿hasta que punto es desgraciado el cuerpo que se ha hecho "acreedor" a una caricia no deseada?, o ¿cuánto tiempo se puede grabar en la memoria el olor de traumas pasados?. ¿Si el primer amor es en verdad el primero pues cuánto de segundo tiene?, ¿cuántos olores y sabores ya vividos encarna para ser el primero?, ¿cuántos crea?
¿Al fin y al cabo no se trata de crear? ¿o de vivir? ¿cuántas interpretaciones erróneas se puede tener de un mismo hecho y se puede seguir fallando? Si a la humanidad le ha costado siglos responder preguntas que costaron vidas, ¿cómo intentamos responder en una sola vida (la nuestra) nuestras propias interrogantes?
¿Es que acaso el tiempo puede arreglar lo que a muerto? Se que es improbable que reviva, es más; casi imposible, sin embargo; ¿puede lo poco de vivo recuperar lo muerto?, al fin y al cabo ¿qué significa estar muerto? sino la cualidad subjetiva con que quitamos aliento.
¿Realizas movimientos por voluntad propia? o ¿porque el paso de los años y la tradición ha grabado en ti estereotipos?
¿Hasta qué punto es hermoso el olor y la caricia sino en la experiencia subjetiva?, ¿hasta que punto es desgraciado el cuerpo que se ha hecho "acreedor" a una caricia no deseada?, o ¿cuánto tiempo se puede grabar en la memoria el olor de traumas pasados?. ¿Si el primer amor es en verdad el primero pues cuánto de segundo tiene?, ¿cuántos olores y sabores ya vividos encarna para ser el primero?, ¿cuántos crea?
¿Al fin y al cabo no se trata de crear? ¿o de vivir? ¿cuántas interpretaciones erróneas se puede tener de un mismo hecho y se puede seguir fallando? Si a la humanidad le ha costado siglos responder preguntas que costaron vidas, ¿cómo intentamos responder en una sola vida (la nuestra) nuestras propias interrogantes?
Violación
Se esconde en la ciudad roja...
a perdido las caricias y se refugia entre la orilla y el concreto,
no existe tiempo para la culpa
sólo entender que el deseo de ser es más fuerte que el ser
los lamentos acaecen inconexos con la noche
voces gritan en distintos espacios y escenarios
todas viven sin encontrarse y la obra continúa sin fijar sus ojos a los detalles
mientras unos sienten sus derechos ultrajados
existen otros tantos que se entregan al placer.
Las sombras existirán en el tiempo no importa cuando te esfuerces por negarlo
y las caricias ultrajadas a la orilla del caos
son las mismas que han logrado apaciguar
solo que en distintas circunstancias
y aquel hermoso hombro limpio que a la fuerza se te arrebató
es el mismo que te encanta entregar
en diferentes circunstancias...
Lo que lágrimas costo por violentar la paz
desde un fondo tan profundo que una cohibida alma dejó observar
ha frenado la lealtad que un día se tuvo a la tranquilidad.
a perdido las caricias y se refugia entre la orilla y el concreto,
no existe tiempo para la culpa
sólo entender que el deseo de ser es más fuerte que el ser
los lamentos acaecen inconexos con la noche
voces gritan en distintos espacios y escenarios
todas viven sin encontrarse y la obra continúa sin fijar sus ojos a los detalles
mientras unos sienten sus derechos ultrajados
existen otros tantos que se entregan al placer.
Las sombras existirán en el tiempo no importa cuando te esfuerces por negarlo
y las caricias ultrajadas a la orilla del caos
son las mismas que han logrado apaciguar
solo que en distintas circunstancias
y aquel hermoso hombro limpio que a la fuerza se te arrebató
es el mismo que te encanta entregar
en diferentes circunstancias...
Lo que lágrimas costo por violentar la paz
desde un fondo tan profundo que una cohibida alma dejó observar
ha frenado la lealtad que un día se tuvo a la tranquilidad.
Desenfreno
Intentas escapar, intentas no sentir nada en absoluto, intentas huir de las caricias pues lastiman como espadas, como si rasgaran aún más las llagas que aun quedan, y es así como te pierdes y has huido tanto que en el punto exacto en el que te rindes, en el punto en el que sabes que no puedes resistir más, en ese punto se concentra la locura extrema, el clímax del desenfreno y las caricias, no las huyes, ahora se han convertido en garras y lo que deseas es que te lastimen, y los besos se convierten en mordiscos y los sexos son los únicos que viven.
El desenfreno ha arrastrado todo hacia el mismo poso, todo es oscuro y sombrío y a la vez una mezcla de colores, de destellos, sus senos se pierden en una piel extraña, sus pezones pertenecen a otros dedos, cada rincón de piel se convierte en un elemento más de placer.
Una risa se deja fluir en el espacio como un sarcástico insulto al control, una sonrisa entre los labios que han tomado un matiz de pasión se convierte en una deformación de mueca que lo que busca es placer. Contenerse aumenta aún más el calor y un intento desesperado para volver a ser persona se encuentra acaecido por un rasguño, el dolor se confunde aún más al sexo, ¿cómo desear tanto la muerte y al mismo tiempo sentir tanto vigor?, ¿cómo desear matarla tanto y al mismo tiempo querer que crezca aún más su brío?
El deseo de poseerla es aún más intenso bajo el calor de su piel, las prendas han sido arrancadas en el más feroz de los desajustes y yacen sobre el suelo como testigos del tiempo. Un fuego se apodera de los vientres y cada caricia es más bien un golpe que desde allí nace cual escuálido crío de un monstruo.
Cuando al fin un orgasmo brota como si así fuera todo, como si las cosas brotaran esporádicamente, como si todo el calor que se apodera de dos cuerpos un instante lleno de sudor y de músculos contraídos como carne de muerto a las 24 horas, y lo llamo uno, pues una guerra así no pueden ser dos, pues un calor compartido tan grande se confunde, se funde, como hierro en núcleo.
El desenfreno ha arrastrado todo hacia el mismo poso, todo es oscuro y sombrío y a la vez una mezcla de colores, de destellos, sus senos se pierden en una piel extraña, sus pezones pertenecen a otros dedos, cada rincón de piel se convierte en un elemento más de placer.
Una risa se deja fluir en el espacio como un sarcástico insulto al control, una sonrisa entre los labios que han tomado un matiz de pasión se convierte en una deformación de mueca que lo que busca es placer. Contenerse aumenta aún más el calor y un intento desesperado para volver a ser persona se encuentra acaecido por un rasguño, el dolor se confunde aún más al sexo, ¿cómo desear tanto la muerte y al mismo tiempo sentir tanto vigor?, ¿cómo desear matarla tanto y al mismo tiempo querer que crezca aún más su brío?
El deseo de poseerla es aún más intenso bajo el calor de su piel, las prendas han sido arrancadas en el más feroz de los desajustes y yacen sobre el suelo como testigos del tiempo. Un fuego se apodera de los vientres y cada caricia es más bien un golpe que desde allí nace cual escuálido crío de un monstruo.
Cuando al fin un orgasmo brota como si así fuera todo, como si las cosas brotaran esporádicamente, como si todo el calor que se apodera de dos cuerpos un instante lleno de sudor y de músculos contraídos como carne de muerto a las 24 horas, y lo llamo uno, pues una guerra así no pueden ser dos, pues un calor compartido tan grande se confunde, se funde, como hierro en núcleo.
Primeras impresiones
Sucede que molestaba demasiado, cuando niño un obsesivo compulsivo y ahora fingía no molestarme con la mugre y podredumbre aparte de aquel olor fétido, que aunque imaginario, me producía el desorden. Apagué la radio, me disgusta en extremo, no me deja pensar, más bien la pausé. Es verdad, arreglándolo todo hoy no pude más que notar que incluso en orden no era suficiente ya, la primera impresión es la que impresiona, no hay más, las demás solo las hacemos por gusto, recuerdo, obligación o porque queremos revivir algo que sabemos jamás volverá, por eso era tan especial cuando ella aparecía por la ventana cuando la visitaba, era simplemente perfecto verla y esa imagen era la que grababa en mi memoria, hubiese podido haberme evitado la perdida de tiempo con tan solo verla y luego retirarme, sin saludo, sin adiós y sin dolores, solo primeras impresiones todos los días, hubiese sido perfecto. Sin embargo; en este condenado lugar fue simplemente necesario descubrirlo entre la mugrera y ordenarlo, para volver a tener una primera impresión y darme cuenta de que jamás debí dejarlo como estaba, ¡que sadismo!, me costó dormir semanas enteras en el suelo y otras tantas en una cama sin colchón para dejar acumular la suficiente mugre y poder limpiar nuevamente... En ocasiones es tan difícil, como cuando tuve que perder el carro en aquel choque y andar a pie por meses, sin comer en ocasiones, sin poder entrar al teatro cuando se me apeteciere, ni tampoco viajando cuando me sintiese deprimido, todo ello por descubrir que puedo ser ético en instantes de estrés, tanta perdida para darse cuenta de algo que siempre estuvo en mi, me parece indignante entender que las personas tengamos que perder tanto para aprender o comprender algo tan sencillo, a veces perdemos tiempo, en otras objetos y lo más duro es perder sentimientos, puesto que se aferran a la piel y puedes sentir como te la desgarran día a día y muchas más noches hasta que por fin se marcha y aún así sabes que no es suficiente pues quedó un sobrante... Me pregunto si podremos aprender sin perder... cuantas cosas nos enseñará la muerte que nadie vivo pueda conocer, es sencillamente exquisita está concepción, saber que lo podemos y ni siquiera imaginarnos ¿qué?
En servilleta
A primera impresión me has parecido hermosa,
tanto que me ha hecho falta un instante de silencio
para recobrar el aliento y poder admirarte.
Te encuentras tan hermosamente loca
con tus formas,
tus telarañas
y el espejismo de cielo que con aquel mosaico de luces
has formado en tu seno.
Titila el ensueño de mi último día en tus manos,
con las empanadas de viento en mis labios,
ya me has hecho pleno
de canelazo y la sazón a morocho en la lengua.
Todo queda diminuto en tus enormes brazos,
el fuego,
tu virgen y hasta las constelaciones
que formas con las luces,
gótica y encendida, sois indescriptible;
en un soplo de frío viento me abrigas nuevamente
en un silencio antiguo.
En este preciso momento me has himnotizado
en este mismo bar
en este rostro de mosaicos
en esta desvelante plaza.
Ya siento nostalgia de saber que debo alejarme
tanto que quisiera llevar algo de tierra de tus faldas
en mis bolsillos
en el aire se percibe un olor a amargura
de saber que no eres mía
de saber que no soy tuyo.
Pd: Cualquier falta de ortografía es mera alegoría... je je
tanto que me ha hecho falta un instante de silencio
para recobrar el aliento y poder admirarte.
Te encuentras tan hermosamente loca
con tus formas,
tus telarañas
y el espejismo de cielo que con aquel mosaico de luces
has formado en tu seno.
Titila el ensueño de mi último día en tus manos,
con las empanadas de viento en mis labios,
ya me has hecho pleno
de canelazo y la sazón a morocho en la lengua.
Todo queda diminuto en tus enormes brazos,
el fuego,
tu virgen y hasta las constelaciones
que formas con las luces,
gótica y encendida, sois indescriptible;
en un soplo de frío viento me abrigas nuevamente
en un silencio antiguo.
En este preciso momento me has himnotizado
en este mismo bar
en este rostro de mosaicos
en esta desvelante plaza.
Ya siento nostalgia de saber que debo alejarme
tanto que quisiera llevar algo de tierra de tus faldas
en mis bolsillos
en el aire se percibe un olor a amargura
de saber que no eres mía
de saber que no soy tuyo.
Pd: Cualquier falta de ortografía es mera alegoría... je je
Cortinas
Hoy se deslizan en mis dedos
como polvo de tiza
y me acarician con su vista.
Hoy mis pequeñas
me he perdido en ustedes
con una sonrisa lo he hecho
como en sueño
en los matices del desvelo
se bañan
en elegancia.
Hoy las conocí y no hago más
que desear tenerlas aún más cerca
de mi rostro,
de mis dedos y
del alma
que tan rápido han expropiado.
como polvo de tiza
y me acarician con su vista.
Hoy mis pequeñas
me he perdido en ustedes
con una sonrisa lo he hecho
como en sueño
en los matices del desvelo
se bañan
en elegancia.
Hoy las conocí y no hago más
que desear tenerlas aún más cerca
de mi rostro,
de mis dedos y
del alma
que tan rápido han expropiado.
Ahora!!!
Me muero por decirte ahora
pues no quiero que como tantas
otras veces me ha pasado,
decirles a tus ojos lo mucho
que los amo.
Se que estas por partir,
se que tal vez ya no nos veamos.
Y sencillamente no quería que
lo hicieras
sin que mis palabras te tocaran
desde lejos.
Lo único que quiero mi pequeña
es que entiendas
lo importante
que es para mi leer los textos
que me vinieron de tus manos
pues mucho de ti me recuerdan
los llevo siempre como quien te tengo cerca.
Siento al momento que deliro, tal vez
sea el sueño, el alcohol o las luces de los autos
pero si hay algo que tengo muy claro,
es tu mirada a cada paso
aún sin cerrar los ojos.
pues no quiero que como tantas
otras veces me ha pasado,
decirles a tus ojos lo mucho
que los amo.
Se que estas por partir,
se que tal vez ya no nos veamos.
Y sencillamente no quería que
lo hicieras
sin que mis palabras te tocaran
desde lejos.
Lo único que quiero mi pequeña
es que entiendas
lo importante
que es para mi leer los textos
que me vinieron de tus manos
pues mucho de ti me recuerdan
los llevo siempre como quien te tengo cerca.
Siento al momento que deliro, tal vez
sea el sueño, el alcohol o las luces de los autos
pero si hay algo que tengo muy claro,
es tu mirada a cada paso
aún sin cerrar los ojos.
Quito
Las letras tienen sabor a extranjero
y los relieves se mezclan para jugar con ellas,
es diferente, es extraño y divertido
perderse entre tanta gente nueva y ser
simplemente yo, ser simplemente nadie.
Los bloques, las piezas, los materiales
son simples, son los mismos, son solo fichas
empleadas de distintas formas.
Aquí y allá y más allá no podría
más que sentirme en casa,
la gente es la misma
sino con distinto nombre
y el gusto
de sentirme extraño en diferente tierra
no podría quitármelo nadie,
el gusto
de saber lo nuevo en lo antiguo y
de aprisionar mis sentidos para no estallar de un solo grito.
Las letras tienen sabor a extranjero
aunque
tan sólo las leas distorsionadas por el tiempo
y lo tienen
pues
nacieron aquí
para ir allá,
porque son de mi,
un simple forastero
cuyo corazón se encuentra
del otro lado del papel,
allá donde se leen estas líneas.
y los relieves se mezclan para jugar con ellas,
es diferente, es extraño y divertido
perderse entre tanta gente nueva y ser
simplemente yo, ser simplemente nadie.
Los bloques, las piezas, los materiales
son simples, son los mismos, son solo fichas
empleadas de distintas formas.
Aquí y allá y más allá no podría
más que sentirme en casa,
la gente es la misma
sino con distinto nombre
y el gusto
de sentirme extraño en diferente tierra
no podría quitármelo nadie,
el gusto
de saber lo nuevo en lo antiguo y
de aprisionar mis sentidos para no estallar de un solo grito.
Las letras tienen sabor a extranjero
aunque
tan sólo las leas distorsionadas por el tiempo
y lo tienen
pues
nacieron aquí
para ir allá,
porque son de mi,
un simple forastero
cuyo corazón se encuentra
del otro lado del papel,
allá donde se leen estas líneas.
Te extraño...
Aunque digas que no
y aunque yo también lo diga
te extraño en esta manzana
en toda la calle, en todas las risas
y lo hago en mis sueños y aún más;
cuando despiertas...
Y lo hago en los rostros
en las casas y avenidas
pues en todas veo tu nombre
escrito en tinta china.
Y es que tengo que pensar en ti
antes de cualquier elección
incluso mientras improviso.
Pienso en ti al actuar
o al sincerarme conmigo,
pienso en tu forma
aunque no en algo preciso,
y es que no son tus dedos ni tus líneas
ni siquiera tu despertar en la mañana
no son tus labios, ni tu nariz
o el surco entre los dos,
no es
tu surco supraesternal,
ni tus senos ni tu ombligo tan particular
y es que no es por algo en específico
sencillamente pienso en ti
amorfa
y me haces falta.
y aunque yo también lo diga
te extraño en esta manzana
en toda la calle, en todas las risas
y lo hago en mis sueños y aún más;
cuando despiertas...
Y lo hago en los rostros
en las casas y avenidas
pues en todas veo tu nombre
escrito en tinta china.
Y es que tengo que pensar en ti
antes de cualquier elección
incluso mientras improviso.
Pienso en ti al actuar
o al sincerarme conmigo,
pienso en tu forma
aunque no en algo preciso,
y es que no son tus dedos ni tus líneas
ni siquiera tu despertar en la mañana
no son tus labios, ni tu nariz
o el surco entre los dos,
no es
tu surco supraesternal,
ni tus senos ni tu ombligo tan particular
y es que no es por algo en específico
sencillamente pienso en ti
amorfa
y me haces falta.
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