jueves, 19 de agosto de 2010

Desenfreno

Intentas escapar, intentas no sentir nada en absoluto, intentas huir de las caricias pues lastiman como espadas, como si rasgaran aún más las llagas que aun quedan, y es así como te pierdes y has huido tanto que en el punto exacto en el que te rindes, en el punto en el que sabes que no puedes resistir más, en ese punto se concentra la locura extrema, el clímax del desenfreno y las caricias, no las huyes, ahora se han convertido en garras y lo que deseas es que te lastimen, y los besos se convierten en mordiscos y los sexos son los únicos que viven.

El desenfreno ha arrastrado todo hacia el mismo poso, todo es oscuro y sombrío y a la vez una mezcla de colores, de destellos, sus senos se pierden en una piel extraña, sus pezones pertenecen a otros dedos, cada rincón de piel se convierte en un elemento más de placer.

Una risa se deja fluir en el espacio como un sarcástico insulto al control, una sonrisa entre los labios que han tomado un matiz de pasión se convierte en una deformación de mueca que lo que busca es placer. Contenerse aumenta aún más el calor y un intento desesperado para volver a ser persona se encuentra acaecido por un rasguño, el dolor se confunde aún más al sexo, ¿cómo desear tanto la muerte y al mismo tiempo sentir tanto vigor?, ¿cómo desear matarla tanto y al mismo tiempo querer que crezca aún más su brío?

El deseo de poseerla es aún más intenso bajo el calor de su piel, las prendas han sido arrancadas en el más feroz de los desajustes y yacen sobre el suelo como testigos del tiempo. Un fuego se apodera de los vientres y cada caricia es más bien un golpe que desde allí nace cual escuálido crío de un monstruo.

Cuando al fin un orgasmo brota como si así fuera todo, como si las cosas brotaran esporádicamente, como si todo el calor que se apodera de dos cuerpos un instante lleno de sudor y de músculos contraídos como carne de muerto a las 24 horas, y lo llamo uno, pues una guerra así no pueden ser dos, pues un calor compartido tan grande se confunde, se funde, como hierro en núcleo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario